
Dejen de luchar contra sus calentadores exteriores
Seamos honestos: los calentadores exteriores son un verdadero desafío debido a las condiciones climáticas extremas. Con la lluvia, el polvo y las fluctuaciones constantes de temperatura, los elementos calefactores sufren mucho daño.
Cuando un equipo de clase IP65 finalmente deja de funcionar después de unos años, el verdadero problema no es el costo del reemplazo. Lo realmente frustrante es tener que reparar el sello estanco del equipo y pasar horas conectando todo de nuevo para que vuelva a funcionar. Es un proceso tedioso y frustrante… además, es una pérdida de tiempo.
Una forma mejor de reemplazar las piezas
Nos cansamos de este método de desmontaje completo del equipo. Usted ya sabe cómo funciona: hay que desmontar todo el equipo solo para poder reemplazar un tubo dañado.
Por eso, hicimos algo diferente. Diseñamos estos equipos con un sistema modular. Ahora, se puede reemplazar el elemento calefactor sin tener que manipular el revestimiento estanco del equipo.
Los tubos están montados en soportes precisos, con terminales de conexión rápidas. No hay necesidad de soldar en condiciones de lluvia, ni de lidiar con tornillos oxidados que se niegan a moverse. Basta con sacar el módulo, colocar uno nuevo y cerrarlo. Un proceso que antes tomaba cuatro horas ahora solo lleva quince minutos.
El equilibrio (y cómo manejarlo)
Mantener el equipo estanco mientras permite que salga el calor es un equilibrio delicado. Para mantener la clasificación IP65, utilizamos juntas especiales y conectores sellados. Estos componentes evitan que entre suciedad y lluvia, pero también retienen el calor alrededor de las conexiones eléctricas.
Por eso utilizamos conectores recubiertos de níquel, capaces de resistir las altas temperaturas.
Aquí va un consejo: no intente ahorrar algo de dinero utilizando conectores baratos. El calor hará que estos se dilaten y se aflojen, lo que causará problemas. Use siempre los componentes recomendados para que el sello permanezca intacto.
Manteniendo las cosas simples
Nada dura para siempre. Con el tiempo, los tubos de cuarzo se agrietan o dejan de funcionar.
Al diseñar el sistema de manera modular, nos aseguramos de que la carcasa, que es la parte más costosa del equipo, permanezca en su lugar. Solo se reemplazan las piezas que realmente se desgastan.
Además, como el tamaño del equipo no cambia, no es necesario perforar agujeros o redirigir los conductos cada pocos años. Simplemente se repara el equipo y se puede seguir disfrutando del calor.